ELK Kids: aprender a través del medio ambiente

Las grandes ciudades nos ofrecen a los seres humanos una amplia gama de servicios. Y la tecnología nos permite realizar videollamadas en tiempo real con amigos, compañeros y colegas que se encuentran al otro lado del mundo. Puede parecer una especie de utopía, pero la digitalización y la urbanización de la vida moderna también tienen sus desventajas. Es fácil desconectarse de nuestras raíces, de la naturaleza, del mundo real. Los niños de entornos desfavorecidos corren un riesgo especial. Por eso, hace 25 años, dos biólogos especializados en fauna silvestre, Scott y Stacie Gilmore, crearon la organización Environmental Learning for Kids (ELK). El objetivo de ELK es ofrecer a los niños y jóvenes en situación de desventaja social una nueva perspectiva social e individual a través de inspiradores programas de aprendizaje al aire libre. De esta manera, cada participante puede convertirse en un pequeño retoño que aporta una valiosa contribución a sus comunidades.



«No sé qué habría sido de mí si mis amigos no me hubieran hablado del programa ELK», afirman muchos de los niños de ELK. «Probablemente habría hecho alguna tontería o me habría descarrilado». Y eso es precisamente lo que ELK intenta evitar. ELK atiende cada año a más de 5000 jóvenes urbanos desfavorecidos (de entre 5 y 25 años) en Colorado. Los programas intensivos durante todo el año y los cursos escolares y extraescolares están diseñados para ayudar a los niños que se están quedando atrás en el sistema educativo tradicional a reconectar con el aprendizaje y a encontrar su camino hacia la ciencia y las carreras relacionadas con ella. ELK también apoya a estos jóvenes en el desarrollo de valores sólidos que beneficiarán tanto a ellos como a sus comunidades. El aprendizaje medioambiental y el aumento del conocimiento sobre el mundo natural desempeñan un papel clave en esto.
El aprendizaje y el desarrollo holísticos a través de la naturaleza no son nada nuevo.
Durante miles de años, los bosques, los arroyos, los campos, las praderas y los jardines fueron el hábitat principal de los niños, cuando no estaban en casa. Es allí donde jugaban con la tierra, las piedras, los palos, con perros, gatos y otros animales. Los niños, básicamente, crecían en la naturaleza. Pero hoy en día se pasa muy poco tiempo al aire libre, y la mayor parte del tiempo se pasa sentados frente a una pantalla, en el interior. Los seres humanos hemos vivido en, con y de la naturaleza durante la mayor parte de nuestra historia, por lo que experimentar la naturaleza es una necesidad básica para un desarrollo saludable. Es una filosofía que complementa las iniciativas de «Responsabilidad 360°» de deuter.
ELK supone un alejamiento de la enseñanza en el aula y de tener que «estar quieto y escuchar». Mediante actividades al aire libre específicas, se refuerzan las capacidades y habilidades académicas y científicas. Adaptados a diferentes grupos de edad, existen programas ELK para niños, adolescentes y familias. Los programas incluyen conferencias y seminarios, así como excursiones de varios días con mochila, acampadas bajo las estrellas, cursos de esquí, aprendizaje de la pesca o los fundamentos de los ecosistemas acuáticos. El programa se complementa además con cursos sobre cómo presentarse adecuadamente, cómo redactar un currículum y orientación profesional. La visión de ELK es un mundo en el que todas las personas cuiden de sí mismas, de los demás y del mundo natural. Environmental Learning for Kids ayuda a los niños y adolescentes a convertirse en ciudadanos comprometidos. Es una visión que respaldamos de todo corazón.
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